¿El alcohol está afectando a tu rendimiento deportivo?

A la gente que hace deporte le suele importar su figura y su forma física. Sin embargo, eso no significa que les guste pasar de tomarse una cerveza con unos amigos después del trabajo o negarse una copa de vino por la noche. Se suele decir que las bebidas alcohólicas perjudican al rendimiento y a la figura, pero ¿es realmente cierto? Sigue leyendo y descubre la verdad.

1. El alcohol contiene un montón de calorías

El alcohol suele ser una fuente de calorías insospechada: 1 gramo de alcohol tiene 7 calorías. Para hacer una comparación, considera que los carbohidratos y las proteínas contienen 4 calorías por gramo y la grasa sube a 9 calorías por gramo. Esto significa que medio litro de cerveza tiene más de 200 calorías. Una piña colada tiene cerca de 400, por la crema. Para quemar estas calorías, tendrías que correr alrededor de una hora.

Y hay más. La gente tiende a comer alimentos altos en calorías cuando bebe alcohol. Como el hígado está ocupado metabolizando el alcohol (con la ayuda de la enzima deshidrogenasas), las calorías extra se almacenan directamente en las células de grasa. ¿El resultado? Ganas peso.

2. El alcohol ralentiza el proceso de recuperación

Definitivamente no le vas a hacer ningún favor a tu cuerpo (ni a ti) bebiendo una cerveza después de entrenar. El alcohol retrasa el proceso de recuperar los depósitos de glucógeno (las reservas de carbohidratos). Esto tiene un impacto negativo en la recuperación después de un ejercicio intenso.

3. El alcohol deshidrata el cuerpo

Las bebidas alcohólicas promueven la excreción de agua a través de los riñones. Muchas sales importantes se pierden por una necesidad mayor de orinar. Todo este proceso puede afectar al equilibrio mineral y aumentar la probabilidad de tener calambres musculares.

Regla de oro: Cuando bebas un vaso de vino, tómate un vaso de agua después.

4. El alcohol tiene un impacto en el descanso

Consumir grandes cantidades de alcohol perjudica la calidad y la cantidad de sueño. Una buena noche de descanso es crucial para aquellos atletas que quieran mejorar su rendimiento ya que le da al cuerpo el descanso y la recuperación que necesita.

5. El alcohol debilita el sistema inmune

¿Te enfermas a menudo? El consumo regular de alcohol puede debilitar el sistema inmune. Además, estimula la liberación de la hormona del estrés, el cortisol. Como contraparte de la hormona testosterona, la hormona del estrés rompe los músculos y limita la quema de grasa.

Al mismo tiempo, el alcohol bloquea la liberación de la hormona del crecimiento. Esta hormona es particularmente importante a la hora de la recuperación, ya que ayuda a quemar grasa y construir músculo.

Todos estos factores contribuyen a empeorar el rendimiento. ¿Has probado la cerveza sin alcohol? Es una buena alternativa y una buena bebida con electrolitos para tomar después de un entrenamiento duro. La mayoría de las bebidas sin alcohol son isotónicas, así que son ideales para reponer los depósitos de electrolitos y fluidos.

En resumen: Al alcohol se le considera un alimento de lujo y deberíamos tomarlo con moderación. Una pauta común para el consumo moderado de alcohol es de un máximo de 10 g de alcohol para mujeres (⅛ l de vino) y 20 g para los hombres (¼ l de vino o 0,33 l de cerveza) al día. Pero hablamos de forma general, ¡así que no te aconsejamos que bebas eso todos los días!

Si tu objetivo es maximizar tu rendimiento, deberías abstenerte del alcohol completamente, ya que será un obstáculo para lograr tus metas.

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Julia Denner Julia es dietista y una creativa cocinera. Está convencida de que una dieta variada y regular junto a un buen entrenamiento son las claves del éxito. Ver todos los artículos de Julia Denner »

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