Deporte y riesgo de trombosis en la pierna: síntomas y prevención

Runner estirando la pierna

¿Correr provoca trombosis? Definir los beneficios y los riesgos del deporte puede ser un tema confuso. Puede que hayas oído historias de runners en plena forma que se han desplomado en medio de una carrera y han muerto debido a un ataque al corazón o a una embolia pulmonar. ¿Es algo de lo que debas preocuparte?

Parte del problema es la suposición de que la población con un mayor riesgo de trombosis es mayor de 60 años, con obesidad o que fuman. De hecho, atletas de resistencia de todas las edades y de deportes de contacto como el hockey o el fútbol americano también son un grupo de riesgo.

No dejes que el miedo se interponga en el camino hacia tu salud. Crear conciencia sobre los coágulos de sangre entre la población y, en especial, entre deportistas es clave para la prevención. Descubre cuál es tu riesgo de desarrollar trombosis venosa profunda (TVP o DVT por sus siglas en inglés), cómo prevenir la formación de coágulos de sangre y cómo reconocer los primeros síntomas para poder actuar con rapidez.

mujer corriendo al aire libre

¿Cuál es la diferencia entre TEV, TVP y EP?

Los coágulos de sangre son un proceso importante en el que la sangre se coagula, formando un tapón para frenar el sangrado de un corte o una herida. Los problemas suceden cuando un tromboembolismo venoso (TEV), el término médico para denominar los coágulos de sangre, se forma en las venas por otras razones. Puede ser el resultado de pasar mucho tiempo en posición sentada, como en vuelos de larga distancia, o como resultado de una lesión. Estos coágulos pueden desprenderse y moverse a otras áreas del cuerpo, obstruyendo la circulación sanguínea en órganos importantes. 

La trombosis venosa profunda (TVP) es un tipo de coágulo de sangre que se forma en una vena más profunda, normalmente en la parte inferior de la pierna, en el muslo o en la pelvis. La TVP suele ser el resultado de un trauma o infección después de una lesión o daño en una vena debido a una operación. 

Una embolia pulmonar (EP) es un coágulo de sangre que se mueve hacia los pulmones desde otra parte del cuerpo o que se forma directamente en los pulmones. Esto puede causar un flujo de sangre insuficiente que daña el tejido pulmonar o resultar en niveles de oxígeno en sangre insuficientes y dañar otros órganos. Dependiendo del tamaño y del número de coágulos, una embolia pulmonar puede ser muy peligrosa e incluso mortal.

¿Quién está en riesgo de desarrollar un tromboembolismo venoso?

Todo el mundo puede desarrollar un coágulo de sangre, pero hay ciertas circunstancias, comportamientos y predisposiciones genéticas que pueden aumentar el riesgo de desarrollar uno. En Estados Unidos, alrededor de 900.000 personas desarrollan coágulos de sangre cada año, muchas de las cuales terminan muriendo.(1)

Además de la edad, la obesidad y el hecho de fumar, los mayores factores de riesgo incluyen la cirugía (que puede dañar alguna vena), el embarazo, las lesiones provocadas por un trauma en los vasos sanguíneos y la inmovilización, así como un historial familiar de coágulos de sangre. Cuantos más factores de riesgo tienes, más probabilidades tienes de desarrollar un coágulo de sangre.

¿El running provoca coágulos de sangre?

No cabe duda alguna de que el ejercicio regular a lo largo de la vida mejora la salud. Aun así, el entrenamiento intenso y extenso requerido, por ejemplo, para una maratón, supone un gran nivel de estrés para el sistema. Por eso, se incrementa el riesgo de desarrollar trombosis en las piernas. 

En 1884, el médico alemán Rudolf Virchow definió las tres categorías principales de los factores contribuyentes a la formación de coágulos de sangre, que hoy en día se conoce como la Tríada de Virchow. Estos factores se clasifican en a) la eficiencia del flujo sanguíneo (estasis sanguínea), b) la integridad de los vasos sanguíneos (daño vascular) y c) la composición de la sangre (hipercoagulabilidad).(2)

 

En estas tres categorías hay factores específicos que ponen a runners de larga distancia en un mayor riesgo. Estos factores incluyen (pero no se limitan a) la deshidratación, la inflamación, el uso de anticonceptivos de estrógeno durante los entrenamientos o carreras y el pasar mucho tiempo en una silla, por ejemplo en vuelos de larga distancia para asistir a determinadas carreras.

¿Cuáles son los síntomas de un trombo?

La señal más común de una trombosis en la pierna (o en el brazo) es el dolor que muchas personas describen como un calambre. Este síntoma puede ir acompañado de inflamación y calor en la zona afectada. La piel también puede aparecer descolorida, rojiza o ligeramente azul. 

Los síntomas de la embolia pulmonar incluyen falta de aire, dolor agudo en el pecho y un ligero desmayo. También es común experimentar presión arterial baja, tos o fiebre. 

Es importante reconocer estos síntomas y no ignorarlos. Aunque los coágulos de sangre pueden disolverse solos, deberías pedir consejo médico para saber si tienes que empezar un tratamiento, como la medicación anticoagulante. 

Cómo Tratar la trombosis

Ve al médico. Es de vital importancia evaluar el riesgo que los coágulos de sangre tienen sobre tu salud. Si el coágulo es peligroso, puede que recibas medicación anticoagulante o trombolíticos para disolver el coágulo. También puedes usar medias de compresión, elevar la zona afectada y mantenerte en movimiento. Asegúrate de beber mucha agua, ya que la deshidratación causa un espesamiento de la sangre y aumenta el riesgo de la formación de coágulos.

mujer bebiendo agua para hidratarse

Cómo prevenir la trombosis

Aunque hemos afirmado que el running no provoca coágulos de sangre, las circunstancias en las que atletas de resistencia entrenan y compiten, suponen un mayor riesgo. 

Hay algunas cosas que puedes hacer para prevenir la formación de coágulos de sangre, sin contemplar los riesgos existentes.

5 consejos para la prevención

  1. Levántate y muévete regularmente. Tanto si es en el trabajo, como en un avión, o si te estás recuperando de una lesión u operación, asegúrate de mover el cuerpo tanto como puedas. Si no puedes levantarte y caminar, flexiona los tobillos y los gemelos cada 20 minutos. En el trabajo, intenta hacer un pequeño entrenamiento de 5 minutos cada hora. Estos entrenamientos tan cortos también son perfectos para la salud mental
  2. Estira de forma regular durante el día.
  3. Cuida la hidratación. Esto debería ser una prioridad siempre, pero debes prestar especial atención a la ingesta de agua cuando entrenas para una carrera, cuando viajas y después de un entrenamiento
  4. Intenta mantener un peso saludable
  5. Si fumas, déjalo.

Resumen

Más vale prevenir que curar. Reconoce los síntomas para prevenir la trombosis antes de que se convierta en un problema. ¿El running provoca trombos? No. Pero si entrenas para correr maratones u otras carreras de larga distancia, presta atención a los síntomas, así como a tu predisposición genética a desarrollar cualquier tromboembolismo venoso, esto podría salvar tu vida. La trombosis puede afectar a cualquiera. Si experimentas alguno de los síntomas o señales mencionados, como mareo o un dolor similar al de los calambres, pide consejo médico.

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Emily Lemon Con formación y experiencia en Traducción y Literatura, Emily se define como ciudadana del mundo que trabaja a favor de la comunicación intercultural. Ver todos los artículos de Emily Lemon »